
Esta espadaña está situada rematando los pies del templo del Convento, por lo que su primer cuerpo sólo puede verse completo desde dicha ubicación. Dió sus trazas el famoso arquitecto Alonso de Vandelvira en 1602, terminándose su construcción en 1609. Su estilo puede denominarse como manierista. Tiene como particularidad la monocromía de su azulejería, en color azul cobalto, destacando entre ellas unos paneles con la Cruz de San Juan.